Las nuevas cafeterías cubanas

Uno de los “negocios” que más ha proliferado en Cuba, luego de la nueva política económica instaurada el año pasado, es el de las Cafeterías. Como viejo dicho cubano que tomo como referencia en este escrito: “en cada cuadra un comité”; y el cual le escuché a un cubano de a pie en una nueva versión: “en cada cuadra una cafetería”. En la actualidad, en menos de 100 pasos en casi cualquier lugar encontramos a uno de estas geniales invenciones de la humanidad, que nos quitan el hambre a la vez que el dinero.

Las encontramos de las más disímiles formas, expresando en gran medida quien es la persona que le ha dado surgimiento. Así están las grandes con inmensos carteles, con un trabajo meritorio de diseño, con excelentes atenciones, con uniformes para sus empleados y la mejor parte, con excelente comida, aunque casi siempre con alucinantes precios para el cubano medio. También están aquellas que muestran una tablilla de precios colgada de un clavo de la pared o de la puerta de la casa del dueño(a), aquellas que hacen que todo parezca fácil, en estas se “resuelve” sacando una mesita visible a los clientes y por supuesto, ni uniformes ni altos precios, claro, ni variedad en la mayoría de los casos, aunque siempre hay sus excepciones. Dentro de estos dos extremos se encuentran los más diversos modos de hacer a otro, comprar aquello que se oferta.

En estos instantes viene a mi cabeza una pregunta, la cual me gustaría que contestasen junto conmigo: ¿qué se oferta?, ¿de todo?, o todo lo que se cree que se puede ofertar y que va a generar aceptación entre los clientes. Complejo dilema este. Las comidas son fundamentalmente de tipo criolla e italiana y mucho, pero mucho, pero muuuuchísimo pan. Pan con croqueta, queso, tortilla, jamón…Evidentemente, la variedad y la novedad no es algo que tipifica este tipo de negocio, por el momento.
En un inicio, una avalancha de personas fueron a inscribirse como cuentapropistas para abrir su propia Cafetería, hoy la situación ha cambiado. Ahora junto a esa cola en las Oficinas Tributarias hay otra para entregar licencias. A muchos “no les da la cuenta” y tienen que cerrar; mientras se observan que otros han extendido su cafetería y la han convertido en paladar.

La realidad para las cafeterías es diversa y muy diferente a la de hace unos meses. Pero como todo proceso mercantil que comienza, a las cafeterías cubanas le falta mucho camino por andar. Desde la espera optimista que busca la diversidad y calidad hasta la accesibilidad monetaria para sus clientes.

Contáctenos, háganos saber lo que necesita, le atenderemos y esperamos superar sus expectativas.

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Un comentario sobre “Las nuevas cafeterías cubanas

  1. Me gustó mucho el comentario, me parece muy acertado, a la vez de que es una convovcatoria a pensarse las particularidades de la realidad cubana.

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